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Dentro de los métodos de control disponibles, para evaluar si los pacientes con diabetes deben modificar su tratamiento para alcanzar los valores deseados para evitar complicaciones o se encuentran compensados, contamos con la Hemoglobina glucosilada A1c y el automonitoreo glucémico.

Hemoglobina glucosilada A1c

La hemoglobina es una proteína localizada en los glóbulos rojos, éstos permanecen en la circulación sanguínea alrededor de 120 días. Por lo tanto aproximadamente cada 3 meses se renueva su población.

El dosaje de hemoglobina A1c consiste en un análisis de laboratorio que detecta el porcentaje de la proteína que se encuentra unido a la glucosa, a esta reacción se la denomina glucosilación.

A mayor concentración de glucosa en sangre, mayor será la proporción de hemoglobina que es glucosilada.

La información que nos provee este estudio consiste en un promedio aproximado de las glucemias de los últimos 3 meses (Tabla). Estos datos son de suma utilidad a la hora de mantener o modificar el tratamiento tanto de la diabetes tipo 1 como de la tipo 2.

Existe vasta evidencia que indica que aún pequeñas reducciones en los valores de hemoglobina glucosilada son beneficiosas ya que corroboran una relación directa entre sus niveles elevados y el riesgo de complicaciones tardías.

En la actualidad, se considera control adecuado de la diabetes cuando la hemoglobina glucosilada A1c es menor a 7%. Por encima de estos valores se incrementa el riesgo de complicaciones.

Sin embargo, asociaciones que se dedican al cuidado de la diabetes en el mundo, conformadas por expertos sobresalientes en la materia, han determinado en los últimos años, en base a la revisión de estudios científicos de calidad, que no en todos los pacientes es beneficioso el punto de corte 7% para la hemoglobina glucosilada A1c.

De hecho, en algunos casos alcanzar dicho valor puede conferir más riesgo que no alcanzarlo. Claramente, a medida que la hemoglobina glucosilada desciende el riesgo de hipoglucemias es mayor, sobre todo en los pacientes tratados con insulina.

Por lo tanto, dado que en algunos grupos de pacientes, el riesgo de hipoglucemias es mayor y las mismas son más perjudiciales que en el resto, se aconseja optar por valores de hemoglobina glucosilada A1c más elevados, entre 7 y 8%.

Básicamente, si las hipoglucemias son frecuentes o severas (o sea requieren de la ayuda de un tercero para su recuperación), son peligrosas porque generan alteraciones a nivel cardiovascular. En esto radica el concepto de evitar una hemoglobina glucosilada baja, ya que al aumentar el riesgo de hipoglucemias, aumenta el riesgo cardiovascular. Los pacientes en los que es fundamental evitar esta situación, son aquellos que ya tienen patologías cardiovasculares previas (por ejemplo infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca). Así mismo, se deben evitar las hipoglucemias en pacientes con patología renal avanzada (insuficiencia renal), diabetes de muy larga data, o aquellos con antecedentes de hipoglucemias severas previas.

Automonitoreo glucémico

El autocontrol de la glucemia provee información esencial para la toma de decisiones rápidas y apropiadas, tendientes a prevenir o retrasar el riesgo de complicaciones.

Idealmente todas las personas con diabetes debieran realizarlo, pero las circunstancias varían de acuerdo a las características individuales de cada paciente y a los objetivos glucémicos a alcanzar.

Las situaciones en las que es fundamental su realización son las siguientes:

  • diabetes tipo 1
  • diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina
  • diabetes gestacional
  • diabetes tipo 2 sin insulina, pero con riesgo de hipoglucemia o presencia de complicaciones diabéticas tardías

En algunos casos resulta no ser imprescindible su realización:

  • diabetes tipo 2 con hemoglobina glucosilada A1c menor a 7% y sin riesgo de hipoglucemias.

La frecuencia del automonitoreo (diaria, semanal, etc.) depende básicamente del tipo de diabetes, de la situación clínica del paciente, del tratamiento utilizado y de los objetivos de control pactados.

El control de la glucemia con punción digital puede ser realizado en diferentes momentos del día, siendo tan importantes los datos obtenidos en ayunas como antes de las comidas principales (precomidas) y a las 2 horas después de haber iniciado la ingesta (poscomidas).

En el año 2015 la Asociación Americana de Diabetes ha determinado los valores de glucemia considerados óptimos al realizar automonitoreo, antes y después de las comidas; observe la tabla.

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